: Para que un retrato "respire", alterna entre bordes afilados (en puntos focales como los ojos) y bordes difusos o perdidos (en el cabello o la mandíbula que se funde con el fondo).
: Reserva el blanco (papel o lápiz de carbón blanco) para los puntos máximos de luz, como el brillo del iris o la punta de la nariz, para que estos realmente resalten contra los medios tonos. 5. Finalización y Conservación
: Generar una mancha base y luego "extraer" las luces con una goma moldeable permite definir los valores de luz de forma más natural y vibrante.
1. La Elección de la Referencia: El Primer Paso Atmosférico